Creo que deben existir muchos candidatos a la presidencia, con muchas ideas; pero sobre todo hombres de principios, probados en la defensa de los derechos y dispuestos como Gandhi a caminar solos y defenderlos hasta el final de su existencia, en una o en cien batallas; ya que los principios, como todo lo esencial, dependen de la calidad y no de la cantidad.