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ACEPTACION CANDIDATURA PRESIDENCIAL
Hermanas y hermanos, hoy terminamos la etapa de hacer realidad nuestra candidatura presidencial y continuamos nuestro camino triunfal hacia la Presidencia de la republica.
 Para poder trasformar la sociedad injusta en que vivimos por otra mejor y más desarrollada es necesario acceder al poder y en un régimen político presidencial como el nuestro es necesario llegar a la presidencia, para desde ahí, promover el cambio que Colombia necesita. Por eso, hermanas y hermanos colombianos, quiero que me den la oportunidad de llegar a la Presidencia de la República para ayudar a construir una patria más justa y mejor. Como Presidente puedo contribuir a mejorar la vida de nuestra gente y recuperar la esperanza en todo lo bueno que tienen los colombianos; donde podamos volver a creer en la libertad, la igualdad, la seguridad y la prosperidad.
Para lograrlo no estamos proponiendo solo un programa de gobierno, sino también un programa de nuevos valores y principios fundamentales, un nuevo proyecto de vida.
Creo que si no somos corruptos, se renuncia a la violencia para solucionar nuestros conflictos, trabajamos duro y estudiamos seriamente, podemos construir una nación más rica, grande, admirada, que haga a los colombianos más respetados en el mundo.
Creo que si nuestro país vive en paz interna y externa podemos edificar una sociedad floreciente para todos. La guerra, que destruye vidas y bienes, sólo beneficia a los violentos. En cambio la paz, que permite conservar vidas y acrecentar bienes, beneficia a todos y nos deja vivir en armonía con nuestros vecinos.
Tengo una nueva mirada de la política, como instrumento de progreso y servicio a la comunidad, que nos permite derrotar el desempleo, el alto costo de la vida y la pobreza.
Poseo nuevas ideas para un mundo nuevo, con las que podemos combatir la inseguridad y el crimen causados por la delincuencia común o la política. Nuevas ideas para apoyar a las familias más pobres concediéndoles beneficios para que eduquen a sus hijos, tengan salud y vivienda digna. Ideas nuevas para reformar el congreso, la justicia, el sistema financiero y hacer de las regiones motores del desarrollo económico y humano. Ideas nuevas para armonizar el crecimiento económico con la protección del ambiente y el uso racional de los recursos naturales. Nuevas ideas sobre cómo deben funcionar los servicios públicos y como luchar contra todas las formas de discriminación o exclusión social.
Tengo un sueño hecho progreso y dignidad, donde el que tiene empleo lo conserve y el que no lo tiene lo obtenga, donde los derechos se amplíen para todos y no se restrinjan cada día más, como ahora sucede. Donde el que cree riqueza con sentido social, pueda seguir creándola, donde la riqueza justa no sea el problema sino la injusticia de la pobreza. Creo en la dimensión humana del crecimiento económico, que el crecimiento económico debe aumentar además del patrimonio económico, la esperanza de vida, la salud y la educación de todos los colombianos. Creo que un pacto social entre capital y trabajo puede ser el comienzo del desarrollo sostenido y sostenible. Creo que el hombre es un fin en sí mismo, que no puede ser tratado como una cosa y que es más digno si disfruta de más derechos. Que las personas son más importantes que las cosas y que las personas están primero; que los Gobiernos-incluido el Presidente- deben estar al servicio de las personas y no las personas al servicio de los gobiernos. Que todas las personas son igualmente dignas y por lo mismo merecedoras de todos los derechos humanos.
Como en tan breve tiempo, no es posible hablar de todas mis propuestas, me veo obligado a enunciar solo algunas de las que vamos a promover desde la presidencia:
1.- Un nuevo pacto social de progreso
Entre el capital, el trabajo y el estado que tenga como objetivo el pleno empleo y atienda en sus inicios, como mínimo las necesidades básicas para una vida digna en materia de salud, educación, vivienda y alimentación incluida la seguridad alimentaria. Me comprometo a erradicar el analfabetismo en Colombia dentro de mis primeros 3 años de gobierno.
2.- Lucha contra la corrupción que les quita la salud, la educación y muchos otros derechos a los colombianos.
· Estado eficiente y transparente. La falta de transparencia y la ineficiencia son caldo inequívoco de corrupción.
· El Estado debe ser muy cumplido en sus pagos y obligaciones. Esto incidirá en menor corrupción y mejor imagen del Estado frente a proveedores y contratistas.
· La corrupción pasa por la contratación estatal. Se deben modificar los estatutos de contratación.
3.- Seguridad popular integral
Fue el gobierno quien empobreció el concepto de seguridad al reducirla a una seguridad solo frente a uno de los actores armados, dejando a los colombianos sin seguridad frente a los paramilitares o la delincuencia común, que hoy azotan nuestras ciudades, nuestros barrios o nuestras calles. La seguridad democrática traslado la violencia del campo a la ciudad y, paradójicamente, democratizó la inseguridad, pues no hay lugar de la patria, incluida la esquina de nuestra casa, donde no puedan asesinarnos o secuéstranos.
Para el ciudadano es indiferente que quien lo secuestre o lo asesine sea de la farc, de los paramilitares o de la delincuencia común; pues lo que los colombianos queremos es ser libres de todos los actores armados.
Para el gobierno no existen o no le duelen los asesinados o secuestrados por la delincuencia común o los paramilitares o lo que es más grave las víctimas del genocidio de los falsos positivos; cuando la misión del estado en un estado de derecho es protegerlo de todos los violentos y de dar ejemplo no violando él la vida, la libertad o la integridad de sus ciudadanos.
Además de esa seguridad los colombianos necesitamos saber que si mi madre o mi única hija se enferman, existe un médico y un hospital donde atenderla; necesitamos la seguridad en la salud. Nuestros compatriotas analfabetas necesitan tener la seguridad de que sus hijos serán mejores que ellos pues existen suficientes escuelas para que se eduquen; queremos la seguridad en la educación. Nuestros obreros y trabajadores sienten temor y terror cuando el patrono les dice que ya no tienen más empleo porque la empresa ya no puede exportar a Venezuela o Ecuador, porque estamos en guerra con nuestros hermanos latinoamericanos; necesitamos la seguridad en el trabajo.
Por estas razones estamos proponiendo otro concepto de seguridad: La seguridad popular integral que además de la seguridad contra todos los actores armados nos dé seguridad en nuestros derechos humanos.
4.- Igualdad para las mujeres
Luchare por la igualdad de género y mínimo el 50% de los cargos que dependan de mi gobierno serán otorgados a mujeres y luchare para que esto se realice en las 3 ramas del poder público (legislativo, ejecutivo y judicial) y en todos los órganos del estado.
5.- Creación del estado autonómico y Regional
Proponemos Fortalecer las regiones hacienda de ellas verdaderos polos de desarrollo económico y social. Para ello les daremos verdaderas competencias legislativas. Para atender sus competencias deben tener sus recursos propios que no dependan del poder central. El modelo autonómico es válido no solo para fuera de Bogotá, sino también para Bogotá, queremos que cada localidad de Bogotá se maneje autónomamente.
6.- Paz entre los hombres y con la naturaleza
Rechazamos todas las formas de violencia Creo que si nuestro país vive en paz interna y externa podemos edificar una sociedad floreciente para todos. La guerra, que destruye vidas y bienes, sólo beneficia a los violentos. En cambio la paz, que permite conservar vidas y acrecentar bienes, beneficia a todos y nos deja vivir en armonía con nuestros vecinos.
Hacer realidad la sostenibilidad ambiental es una responsabilidad social del Estado, el sector privado y la ciudadanía. Es decir es una responsabilidad de todos los colombianos. Cada quien es responsable de los impactos negativos que ocasione a la Naturaleza. El que contamina debe pagar y remediar el daño.
La contaminación ambiental afecta no solo la productividad del país sino la salud de los colombianos y de manera desproporcionada a la población infantil y a los más pobres. Los impactos ambientales relacionados con la contaminación le cuestan a Colombia casi el 4% de su producto interno bruto –PIB- Las cargas de la contaminación no son soportadas de igual manera por la población colombiana. La degradación ambiental afecta en mayor proporción y con mayor rigor a los sectores más desvalidos de la población. Son los pescadores las víctimas directas de la contaminación de los ríos, los barrios marginales son vecinos de los botaderos de basura, las viviendas de los pobres son las más vulnerables a los desastres de la naturaleza, el acceso al agua potable, servicios de alcantarillado y aire limpio son mucho más difíciles para las familias de escasos recursos.
Abogamos por la paz entre los hombres y por la paz con la Naturaleza y no olvidamos que la responsabilidad hay que buscarla entre los hombres, la naturaleza es inocente.
7.- Metro para Bogotá, Cali, Barranquilla y Bucaramanga
Además del desempleo, el costo de la vida y la pobreza, los 2 temas que más golpean a los habitantes de las grandes ciudades son la inseguridad y la falta de movilidad. En Bogotá esta última ya hizo crisis y si no somos previsivos dentro de poco tiempo también estarán en crisis Cali, Barranquilla y Bucaramanga. Por eso es necesario dotar a esas ciudades de uno de los sistemas de trasporte masivo como es el metro, cuya construcción debe ser un propósito del gobierno nacional y asumido económicamente por él.
8. Desarrollo de una política integral de Vivienda social. Democratización del acceso a la financiación de vivienda social. Vivienda Social de calidad.
9.- Niños, jóvenes, tercera edad.
· A los niños se les debe dar un sistema de guarderías sociales, que además de protegerlos los prepare para la educación formal.
· Proponemos una circunscripción especial para jóvenes entre 16 y 25 años que les otorgue 8 escaños en el senado de la república para que puedan decidir su futuro.
· Proponemos un sistema de primer empleo para los jóvenes que terminan sus estudios técnicos o universitarios o de creación de empresas para ellos.
· Facilitar el acceso a la educación universitaria y técnica, mediante la democratización del financiamiento para educar a los jóvenes, con oportunidades iguales para todos.
· Tercera Edad: se debe diseñar un sistema de salud para la tercera edad, adaptable al caso colombiano.
· Revisión integral del sistema pensional, para hacerlo más eficiente, más justo y más equitativo.
10.- Política Agraria.
· Nuevo modelo de desarrollo Rural integrado y avance tecnificado y social del campo. Verdaderos créditos de fomento agropecuario. Hagamos de Colombia una de las despensas alimentarias de Latinoamérica
· Un nuevo modelo de fomento, comercialización y distribución de alimentos. La seguridad alimentaria será un propósito de mi gobierno.
· Cualquier política agraria debe comenzar por devolver la tierra a las víctimas de la violencia
11.- Proponemos que se ejerza el poder constituyente con el fin de profundizar el estado social y democrático de derecho y especialmente con el objetivo de garantizar los derechos humanos de los colombianos y la separación de poderes, para evitar que el ejecutivo concentre el poder y someta los demás órganos del estado y que prohíba la reelección presidencial sin que sea posible la reforma de esa prohibición.
JAIME ARAUJO RENTERIA SERÁ UN PRESIDENTE CONFIABLE QUE HABLA CLARO
Porque los Colombianos saben que en el pasado ya defendí sus derechos y si digo que los defenderé en el futuro saben que es verdad que lo hare, que creo en esos valores y en esos derechos. Como dijera ese gran latinoamericano José martí: hacer es la mejor manera de decir.
Cuando digo que voy a defender los derechos de las víctimas de la violencia, esas personas saben que el primer fallo de la corte constitucional, en el 2001 que dijo por primera vez, que las víctimas tenían derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación es un fallo con ponencia de Jaime Araujo Renteria.
Cuando afirmo que voy a seguir defendiendo los derechos de los desplazados, ellos saben que durante 8 años defendí sus derechos-de 4.700.000 personas- en el tribunal constitucional y que propuse acciones inmediatas para garantizarles sus derechos y obligar al gobierno a respetárselos.
Cuando manifiesto que mínimo el 50% de cargos en mi gobierno será de mujeres, están me creen ya que saben que yo las defendí, como madres cabezas de familia, en el reten social, en su licencia de maternidad, como mujeres trabajadoras, en la situación traumática y difícil de violación, para que tuvieran la libertad de interrumpir su embarazo violento y no querido.
Cuando declaro que voy a defender un país de regiones, los habitantes de las regiones, en el norte, el sur, el oriente y el occidente de Colombia, creen en mi ya que defendí de manera constante y perseverante la autonomía regional, por eso me opuse- en la corte constitucional- al recorte de las trasferencias de las entidades territoriales, a que las despojaran de sus regalías, a que les quitaran sus tributos, a que convirtieran a los gobernadores y a los alcaldes en mendigos del Presidente de la república.
Cuando expreso que defenderé a los pensionados, a los niños, a los jóvenes y a los indígenas, ellos creen en mi, pues los pensionados saben que yo acabe, en el 2003 con la situación indigna de que les quitaban el trabajo y luego no les daban su mesada pensionar, los tenían varios años de oficina en oficina sin pagarles su pensión. Con un fallo del que yo fui ponente, se dijo que no se podía quitar el empleo a una persona que tenía derecho a su pensión, si previamente no se le incluía en la nomina de pensionados y se le comenzaba a pagar como pensionado, para que tuviera una vida digna. Defendí el derecho de los niños a no trabajar y a estudiar con el fin de educar al niño para no tener que castigar al adulto y deje claramente establecido que los derechos del niño-y se es niño hasta los 18 años- prevalecen sobre los de cualquier otra persona. Cuando yo digo que los jóvenes deben tener una circunscripción especial para elegir 8 senadores y que debe existir un plan de primer empleo para los jóvenes para acabar el circulo vicioso de que no les dan trabajo porque no tienen experiencia y no pueden adquirir experiencia porque no les dan su primer trabajo; los jóvenes creen en mi porque yo defendí en múltiples oportunidades sus derechos en la corte constitucional. Los indígenas saben que yo les defendí su derecho a tener su propia jurisdicción indígena; a manejar autónomamente sus recursos de trasferencia-y no por los departamentos- a que no les fumigaran sus territorios con glifosato; a que conservaran la concesión de sal de la guajira; a que su saber milenario sobre medicina natural no le fuera robado por las trasnacionales farmacéuticas.
Cuando digo que defenderé a las minorías, y los diversos estos confían en mí, ya que defendí a los afrodecendientes cuando en Cartagena una compañera afrodecendiente Johana Luz Acosta Romero interpuso una acción de tutela (t-1090 de 2005) contra dos establecimientos de comercio La Carbonera LTDA y la discoteca QKA-YITO Lounge, que la discriminaba al no permitirle el ingreso por la única razón de ser afrodecendiente y en la sala de que yo hacía parte dijimos que no era posible esta discriminación y que quienes lo hacían debían ser sancionados, o cuando defendí las comunidades afrodecendientes que quedan en la cuenca del rio cacarica en el pacifico colombiano y ordenamos la suspensión de la explotación forestal que se adelantaba en el territorio colectivo de los accionantes, y ordenamos a la empresa MADERAS DEL DARIEN S.A. que se abstuviera de extraer, transportar y comercializar productos de los bosques del territorio colectivo de las comunidades negras de la Cuenca del Río Cacarica.
Los que tienen preferencias sexuales distintas, como las comunidades LGTB, saben que Jaime Araujo Renteria lucho para que tuvieran igualdad de derechos civiles, laborales, penales, familiares, etc. y no solo lucho por ellos sino que ayudo a dárselos.
Cuando enuncio que defenderé el derecho a la vivienda de la clase media y los más pobres ellos creen en mi porque ya lo defendí en la sentencia SU-813, de que fui ponente y mi correspondiente aclaración de voto, demuestran que creo y defiendo la vivienda para los colombianos más humildes. No podemos permitir que siga sucediendo lo que sucede, que diariamente les quitan en Colombia 300 viviendas a los usuarios de Upac-UVR.
Cuando declaro que defenderé a los usuarios de los servicios públicos; a los discapacitados o a los recicladores, estos confían en mí ya que el estado de derecho es el mismo estado de bienestar y nadie está bien sino tiene agua, luz, alcantarillado, gas, etc., en una palabra, sino tiene servicios públicos. Por eso defendí en la corte el derecho que tienen todos los colombianos a tener servicios públicos, a que el estado llegue donde no llegan los privados, a que exista un control sobre las empresas prestadoras de servicios públicos que no pueden abusar de su posición de monopolio natural. No se pueden privatizar todos los servicios públicos, ni permitir que se lleven todo el salario de los colombianos.
Defendí los derechos de los discapacitados físicos o psicológicos, de los débiles económicamente, buscando una igualdad real, no sola ante la ley. El primer fallo de tutela de la corte constitucional dándole el derecho a los recicladores de contratar con la administración pública en aquellas materias que son de su interés, es una ponencia mía, que obligaba al distrito capital a tenerlos en cuenta en los contratos; por eso sorprende que los hijos del ejecutivo quieran privar a los recicladores de su fuente de ingresos.
Cuando digo que defenderé los derechos de los trabajadores, ellos saben que hacer es la mejor manera de decir, pues ya yo hice por ellos al defender el reajuste del salario para que conservara su poder adquisitivo, perdido por la inflación. Me opuse al acto legislativo que acabo con las convenciones colectivas y las prestaciones extralegales. Me opuse en varias oportunidades a la ley que les quitaba conquistas laborales a los trabajadores como el recargo nocturno. Defendí el derecho de las organizaciones sindicales de definir autónomamente, sin intervención del gobierno sus directivas, sus estatutos, etc.; defendí las recomendaciones de la OIT, como obligatorias en el derecho interno de Colombia. Pedí que se investigara la muerte de los sindicalistas. Defendí el principio de que los funcionarios judiciales podían reclamar sus derechos y que la judicatura debía ser independiente y lo que es más importante: fui juez imparcial e independiente de los poderes públicos y de los grupos económicos.
Cuando enuncio mi política en materia de relaciones internacionales y de paz ceñida a lo que manda la constitución, los colombianos confían en mí ya que siempre fui amigo de las relaciones internacionales con todos los pueblos sobre las bases que fija y obliga a tener en cuenta nuestra constitución: Igualdad, reciprocidad, soberanía, conveniencia nacional, equidad, integración latinoamericana, el respeto a la autodeterminación de los pueblos y vote favorablemente los convenios o tratados que salvaguardaban estos principios y me opuse a los que lo violaban como el TLC o el que entregaba nuestra órbita geoestacionaria, o los que permitían extraditar delincuentes políticos. Vote los que eran para la integración latinoamericana sobre esos principios. Como hombre de paz interna y externa me opuse a todo lo que era estimulo a la guerra (impuestos de guerra o estados de excepción); me opuse, como se opuso MARIA ISABEL URRUTIA en el congreso al mal llamado estatuto antiterrorista, que no era más que acabar con las libertades y derechos de los ciudadanos, era construir un estado policivo o más exactamente totalitario.

Durante 8 años, de cara a los problemas del país que pasaron todos por el tribunal constitucional defendíí los derechos de todos los colombianos en todos los lugares del país sin ambigüedad; el mal llamado estatuto antiterrorista fue defendido por candidatos que hoy aspiran a la presidencia y hablan de libertad; la ley equivocadamente denominada de justicia y paz no se definió en la alcaldía de Medellín o de Bogotá; los derechos de los diversos sexuales, el UPAC-UVR o el aborto no se definieron ni por el congreso ni por el gobierno, que se opuso al derecho de las mujeres violadas a interrumpir el embarazo, ni mucho menos por los alcaldes de Medellín o Bogotá, sino en la corte constitucional. En todos estos temas mis posiciones fueron claras y en defensa de los derechos, por eso soy un candidato confiable que habla claro.
Mi posición sobre la reelección Presidencial, es una posición de principios. Como quedo consignada en mi salvamento de voto contra la sentencia de la Corte Constitucional que la permitió; desde entonces demostré que el gobierno, que ha desconocido el estado social y democrático de derecho que es el que consagra nuestra constitución en el artículo 1, busca permanecer de manera indefinida en el poder y que tiene un proyecto de poder personalizado y total (de apoderarse no solo de las instituciones políticas: legislativo, ejecutivo y judicial; gobernaciones, alcaldías, organismos de control, procuraduría, contraloría, defensoría del pueblo, consejo nacional electoral, comisión nacional de televisión, banca central; sino también de la organizaciones sociales: cuarta central sindical, organizaciones campesinas, federación de cafeteros, etc.). Otra reelección no solucionara el problema sino que lo agravara.
También vote-y fue el único voto- a favor de anular la sentencia de la corte constitucional que permitía la reelección, cuando la corte suprema comprobó de manera irrefragable que esta se había comprado y que era producto de un delito de cohecho, lo que hace a los actuales integrantes del gobierno ilegítimos y usurpadores de la función pública. Cuando yo hablo contra toda reelección incluida la mía, los colombianos me creen porque saben que ya me opuse a la concentración del poder y a la vulneración de sus derechos, a diferencia de otros candidatos presidenciales que fueron ponentes en el senado a favor de la reelección o que desde las alcaldías, o embajadas daban loas y hacían canticos a favor de la reelección, ayudaron a construir la dictadura civil que hoy tenemos y por eso el pueblo no les cree.
Por estas y otras muchas razones que es imposible enumerar en tan poco tiempo, es que Jaime Araujo Renteria será un Presidente confiable que habla claro y que lo dice de la mejor manera: haciendo; ya que la mejor manera de decir, es hacer y Jaime Araujo Renteria ya hizo y seguirá haciendo por los derechos de los colombianos. Porque queremos ciudadanos con derechos y no mendigos del presidente de turno.
Por eso protestamos contra quienes le quitan el derecho a la salud a los colombianos utilizando torticeramente la emergencia social y condenan a muerte a los más enfermos; o se convierten desde la función pública en agentes de intereses particulares o defensores de grupos de presión, o le quitan la libertad de prensa a quienes informan de manera imparcial y veraz como Claudia López o los miembros de la revista cambio; o quienes en vez de ofrecer a los estudiantes alternativas de mejor educación o trabajo decente, lo único que se les ocurre es ofrecerles el empleo de informantes o felones.
Nosotros queremos construir un mundo sobre principios y valores, donde exista confianza entre hombres y mujeres, fe y lealtad entre ellos, amistad y esperanza; donde no exista la indiferencia sino la solidaridad.
Debo agradecer a todas y o todos los que han depositado su confianza en mí, a quienes están presentes o quienes estando ausentes nos dieron su firma y nos darán su voto y especialmente a MARIA ISABEL URRUTIA OCORÓ, gloria nacional y defensora de los derechos humanos, con quien nos une la más grande de las familiaridades, la identidad ideológica y el compromiso de defender el estado social y democrático de derecho, a todos los integrantes de la ALIANZA SOCIAL AFROCOLOMBIANA (ASA) a quienes les garantizamos que defenderemos su causa y que no seremos inferior a la misión que nos han encomendado, de trasformar a Colombia en una nación más justa y democrática. A ANA MARIA CABAL MOLINA, por aceptar integrar una fórmula presidencial conmigo y quien está comprometida también con el estado de derecho y que desde el gobierno nos recordará permanentemente que el gobierno y el presidente simbolizan la unidad nacional y que el presidente lo es de todos los colombianos como lo ordena la constitución nacional y no solo de una minoría como sucede actualmente. A mi esposa LUZ STELLA y a mi hija Nadezhda, gerente de mi campaña, quienes con su permanente apoyo, y confianza me han dado fuerza para luchar contra la horrible noche que se cierne sobre nuestra patria.
Tengo amor en el corazón para sentir los sufrimientos de nuestro pueblo y mente clara para entender y resolver los problemas que lo agobian, por eso me indigno y sufro cuando me entero de una nueva masacre. Por eso me angustio cuando veo que aumenta el número de personas desempleadas o desplazadas. Por eso se me parte el corazón cuando veo que el costo de la vida no les permite a muchos compatriotas tener los más elementales bienes materiales y espirituales para vivir dignamente. Por eso me irrito cuando veo como la corrupción les quita la salud, la educación y muchos otros derechos a los colombianos. No puedo ser indiferente ante la desigualdad de las mujeres, la destrucción de la naturaleza o la desprotección de los niños, los jóvenes y los ancianos. Por eso digo claramente, sin ambigüedades, que no queremos más de lo mismo, o de los mismos, que debemos cambiar y que conservando lo bueno, debemos progresar hacia un mundo nuevo con nuevas ideas.
Yo confío en usted y confío en que usted tampoco es indiferente y que juntos podemos decir basta ya a la violencia, al desempleo, a la pobreza. Deme su confianza y dele la oportunidad al amor que hay en mi corazón y a la claridad de mi mente, para ser su Presidente. Yo me comprometo con usted a ser honesto, a ser justo, a ser hombre de paz, respetuoso de los derechos humanos, tolerante, trabajador, solidario, defensor del estado social de derecho. Me comprometo a decir siempre la verdad en mi gobierno. Me comprometo a realizar un gobierno, para todos, de progreso económico y social que haga más humano al hombre colombiano que es el valor más importante que tenemos.
Si usted, yo, él, ella, todos nosotros nos comprometemos con estos valores, podemos tener un futuro mejor. Gracias por depositarme su confianza y permitirme ayudar a mejorar la vida de nuestros hijos.
Jaime Araujo Renteria
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